domingo, 4 de noviembre de 2007

Vivir

Vivir, me hace descubrir que los milagros no suceden cuando creo son necesarios, sino cuando me desprendo de toda pasión desenfrenada por obtenerles.

Es en este acto de constricción, cuando el alma pura se vuelve; y es en ese instante preciso, cuando somos capaces de apreciar en todo su esplendor: un momento, un detalle, una compañía o un sueño.

El milagro de encontrarte, a tu amor y a tus ojos que son mi hogar, justifica el tiempo, la soledad y toda una vida de opresión.

A ti…