lunes, 23 de marzo de 2009
Reflexiones
martes, 17 de marzo de 2009
MediosTonos
Tu voz que es música para mis oídos,
Entre versos,
Sinapsis de neuronas adyacentes.
La Sinopsis de mi existencia,
Fulana,
Osadía.
Hurgar en mis argumentos,
Estival,
Marasmo,
Adalid,
Famélica figura que se escapa y refulge.
Añil.
Entre versos,
Sinapsis de neuronas adyacentes.
La Sinopsis de mi existencia,
Fulana,
Osadía.
Hurgar en mis argumentos,
Estival,
Marasmo,
Adalid,
Famélica figura que se escapa y refulge.
Añil.
DefiniendoTE
Tu blanca piel conquistada por las pecas,
invitan al libido de mis labios carmesí a posarse e izar bandera.
A proclamarse dueños inconfesables de tus líneas irregulares,
ésas, que limitan mi mundo y lo separan de la inexistencia,
como las fronteras imaginarias que separan la riqueza y la miseria de los pueblos.
La madurez, que bien te sienta,
hasta la deserción obligada de tu cabellera grisácea, se conjuga a tu favor.
Un caballero que refulge como el ave fénix, un osado, un centinela otoñal,
Ese eres tú.
martes, 3 de marzo de 2009
Nota de protesta
Una fría sensación de insatisfacción me embarga, todo esta mal, desde las injusticias que sufren abuelos en colas kilométrica de banco, expuestos a vejámenes por quienes olvidan que han sido ellos con su trabajo y esfuerzo los forjadores de nuestro presente, o quizás porque olvidan que si la delincuencia o la guerra no acaban antes con su existencia, será ese su lugar, serán ellos los que conformen una de esas colas, donde más que retribuciones parecen limosnas lo que se imparte.
Miro con letargo noticias de diarios que cuentan historias de historias, familias envueltas en un luto obligado, la lucha de clases, la droga y la violencia imperante en las calles de nuestra república, y hay que decir república porque casi no existen sitios seguros al norte del sur.
¿Cuándo dejó de importarnos la vida?, como tener la sangre fría para afrontar esos sucesos y sólo ser capaces de pensar que bueno que no he sido yo, que bueno que no ha sido mi casa la que tocó la desgracia.
Para estos sentimientos encontrados, escribir no sirve de nada.
Me conforma saber que tal vez tú, que lees esta reflexión te hagas el mismo cuestionamiento ¿Cuándo dejó de importarnos la vida?
Miro con letargo noticias de diarios que cuentan historias de historias, familias envueltas en un luto obligado, la lucha de clases, la droga y la violencia imperante en las calles de nuestra república, y hay que decir república porque casi no existen sitios seguros al norte del sur.
¿Cuándo dejó de importarnos la vida?, como tener la sangre fría para afrontar esos sucesos y sólo ser capaces de pensar que bueno que no he sido yo, que bueno que no ha sido mi casa la que tocó la desgracia.
Para estos sentimientos encontrados, escribir no sirve de nada.
Me conforma saber que tal vez tú, que lees esta reflexión te hagas el mismo cuestionamiento ¿Cuándo dejó de importarnos la vida?
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