
Navegando en el mundo de los escépticos me descubro,
Sé que es mi casa,
Sé que soy yo.
y no hablo de religión o de filosofía, sino de algo más complejo y menos sublime.
No digas "Así es", sino "Me parece que es".
Es como si Pirrón decidiera abandonar el comodismo de la muerte y profesara en mi cabeza su doctrina.
Y mientras tanto, recorro el universo de lo posible en busca de algo plausible, mi certidumbre.
